El cálculo del impuesto sobre herencias generalmente se determina de conformidad al capital neto de la masa hereditaria de la persona que muere.  Este cálculo utiliza una fórmula que admite el uso de ciertas exenciones fijas que marca la ley, así como deducciones por deudas que se tenían al momento de la muerte.  

En cuanto a las exenciones para los ciudadanos americanos y residentes — legales o indocumentados — éstos tienen al día de hoy una exención de $11,400,000. Sin embargo, esta exención se verá modificada de nueva cuenta a $5,000,000 a partir del año 2026.  Esta exención seguirá indexada anualmente a la inflación a partir del 2013 como si nunca hubiera habido modificación alguna. Por el contrario, los extranjeros no residentes sólo tienen una exención de $60,000 dólares. Esta exención no se prevé que será afectada o modificada en forma alguna.  

En cuanto a deducciones se refiere, las dos deducciones de mayor importancia y cuantía para el cálculo del impuesto sobre herencias son la deducción marital ilimitada y la deducción por la deuda hipotecaria que pudiera existir sobre los inmuebles de que fueren propietarios.

¿Qué es la Deducción Marital Ilimitada?

La deducción marital ilimitada permite a dos cónyuges en vida, o bien, a la masa hereditaria de la persona que muere, transferir libres de impuestos federales todos sus bienes que excedan la exención de ley, a su cónyuge, o bien al cónyuge que sobreviva, siempre y cuando este cónyuge sea ciudadano.  Es decir, toda persona, ya sea ciudadana o extranjera, con bienes sujetos al impuesto sobre herencias en Estados Unidos, puede transferir en vida o por muerte todos sus bienes en Estados Unidos a la persona ciudadana con quien estuvo legalmente casada libre de impuestos, o mejor dicho, con el impuesto diferido.  Este diferimiento del impuesto es hasta la muerte del cónyuge sobreviviente.

Por el contrario, si el cónyuge que recibe los bienes en vida del cónyuge que los transfiere, o que le sobrevive, no es ciudadano, la deducción marital ilimitada no puede ser utilizada como tal, y tendría que utilizarse un “Qualified Domestic Trust” o QDOT, por sus siglas en inglés, u otra estrategia para lograr el mismo objetivo.

¿Cómo Se Calcula la Deducción de Deuda Hipotecaria Por Un Extranjero No Residente?

Generalmente, para los ciudadanos y extranjeros residentes, la deuda hipotecaria es muy sencilla de aplicar al momento de hacer el cálculo ya que sólo es necesario tomar el saldo adeudado sobre una hipoteca y listo.  Sin embargo, para que un extranjero no residente tenga derecho a deducir la hipoteca sobre un inmueble ubicado en Estados Unidos, se necesita dar uno de los siguientes dos supuestos: 1) que la deuda hipotecaria que se pretenda deducir sea “no recurrible”, o en inglés non-recourse debt. Esto significa que el acreedor solamente recurrirá al bien hipotecado, y no al dueño, para el pago de la hipoteca en caso de incumplimiento. En este caso se podrá deducir el 100% de la deuda; o bien, 2) que la deuda hipotecaria que se pretenda deducir, aunque no se trate de una deuda “no recurrible”, se desglose e incluya en la declaración correspondiente la totalidad de los bienes, y su avalúo correspondiente, contenidos en la masa hereditaria dentro y fuera de Estados Unidos.

En este segundo caso, sólo se podrá deducir la deuda hipotecaria en la proporción que represente el valor del bien ubicado en Estados Unidos con respecto al resto de los bienes de la masa hereditaria.  Es decir, si el inmueble ubicado en Estados Unidos representa el 10% del valor total de la masa hereditaria global, sólo el 10% de la deuda hipotecaria podrá ser utilizado como deducción.  Generalmente, cuando se estima el costo-beneficio de deducir la deuda hipotecaria en la forma prescrita, la mayoría de los extranjeros prefieren no tomar la deducción.

Existen otras deducciones como las referentes a aportaciones de caridad que se hayan hecho, y créditos fiscales que se pueden utilizar pero por lo general estos resultan en un impacto fiscal muy pequeño en relación al impuesto resultante.  Es importante hacer hincapié, en que ciertas transferencias gratuitas hechas dentro de los 3 años anteriores a la muerte, no son deducibles del impuesto sobre herencias.

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